La entrada y el pasillo suelen descubrirse en movimiento. Antes de elegir una lámina, localiza la pared que ves al llegar y las zonas ocupadas por puertas, perchas, interruptores o muebles.
1Elegir la pared antes del formato
Mide el ancho disponible y comprueba el radio de apertura de las puertas. El marco no debe estorbar el paso ni el uso diario. Un formato vertical puede encajar en una franja de pared estrecha; uno horizontal puede tener su lugar encima de una consola. Compara con una plantilla en papel en lugar de con una regla de formato universal.
2Dar una dirección a la decoración
Una lámina de ciudad puede recordarte un lugar donde has vivido. Una ilustración botánica puede recoger los colores de una planta o de un mueble. Elige primero el tema y después compara su paleta con la de la entrada.
En un pasillo largo, una serie puede funcionar con un hilo conductor: destino, color o estilo de marco. Empieza con una composición pequeña y comprueba su ritmo desde los 2 extremos del paso. El número de láminas depende del espacio real, no de un mínimo que rellenar.
3Ver la lámina con la luz del lugar
Un pasillo con poca luz puede dificultar la distinción de ciertos detalles. Compara los motivos en el lugar previsto, con la iluminación que usas de verdad. Comprueba también los reflejos del marco.
Antes de montarlo, mide la lámina, el passe-partout si lo hay y el tamaño total del marco. La guía de enmarcado te ayuda a preparar estas comprobaciones.
















