Una lámina puede aportar un tema y un toque de color a un cuarto de baño, pero elegir bien dónde colocarla importa tanto como la decoración. El papel impreso debe mantenerse alejado del agua y de la condensación.
1Empieza por un lugar adecuado
Evita las zonas de salpicaduras cerca de la ducha, la bañera o el lavabo. Una buena ventilación no basta para garantizar que la lámina y su marco no sufrirán nunca humedad. Observa las paredes y los espejos después de usar el baño; si hay condensación frecuente donde querías colgarla, es mejor poner la lámina en otra estancia.
Un marco con cristal o metacrilato no es automáticamente un montaje estanco. No te fíes de una promesa general de resistencia al agua para elegir un papel o una fijación: comprueba las características de lo que compres realmente.
2Comparar temas y colores
Las láminas para el cuarto de baño te permiten explorar una decoración ilustrada. También puedes comparar las escenas de costa o las ilustraciones botánicas con el color de los azulejos, las toallas y los muebles.
3Medir el espacio útil
Fíjate en los espejos, las luces y los muebles de almacenaje antes de elegir el tamaño. Prueba el contorno del marco con una plantilla de papel y comprueba las medidas disponibles en la ficha del producto. Una estancia pequeña no exige siempre un A4: el espacio libre y la distancia de visión pesan más.
La guía para enmarcar te ayuda a comparar lámina, marco y paspartú. Si echas en falta alguna característica, escríbenos antes de comprar.
















